
El déficit de generación eléctrica incide directamente en el abasto de agua, ya que más del 85 % de la infraestructura hidráulica del país depende de la energía. La recuperación del servicio avanza de forma paulatina y se espera un punto de inflexión con la incorporación de nuevas unidades termoeléctricas.
Más de 2,6 millones de consumidores tienen afectado el servicio de abasto de agua por redes, de forma total o parcial, este martes. La cifra representa el 34 % de la población que atienden oficialmente las empresas de acueducto y alcantarillado del país, según informó el ingeniero Junior González Núñez, vicepresidente primero del Grupo Empresarial de Agua y Saneamiento del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, durante una intervención en la televisión cubana.
El directivo explicó que la afectación responde, en lo fundamental, a la alta dependencia del sistema hidráulico respecto al sistema eléctrico nacional. Más del 85 % de la infraestructura de abasto de agua depende de la energía, por lo que el déficit de capacidades de generación incide de manera directa en el servicio.
González Núñez señaló que el trabajo mancomunado entre ambos sistemas ha permitido proteger al máximo el abasto de agua con la energía disponible, lo que ha situado al servicio en una mejor situación respecto a meses anteriores. No obstante, advirtió que el agua presenta un retardo natural respecto a la energía: la recuperación del servicio hidráulico no se produce con la misma rapidez que la del eléctrico.
Como resultado de ese desfase, este martes se reporta un incremento de más de 134 mil personas afectadas respecto al día anterior.
En los últimos días se han reportado importantes averías en conductoras principales de fuentes de abasto. Durante el fin de semana recién concluido se produjeron varias afectaciones: dos de gran magnitud en la ciudad de La Habana y una en la zona que abastece al este de la ciudad de Holguín.
El vicepresidente primero del Grupo Empresarial precisó que estas roturas se trabajan de manera inmediata y que los trabajos no se paralizan hasta su conclusión, poniéndose el servicio en funcionamiento tan pronto como terminan las reparaciones. No obstante, debido a que el abasto se realiza por sectores hidrométricos, la recuperación se produce de forma paulatina.
En ambos casos —La Habana y Holguín— los servicios están restablecidos desde el domingo y se encuentran en franca recuperación, aunque todavía se arrastra una población importante que no ha podido recibir el servicio tras las roturas.
En cuanto a la operación del sistema eléctrico nacional, se estima para el mediodía y la noche una afectación pronosticada de 1.880 megavatios. Estas cifras son inferiores a las reportadas el día anterior, luego de la sincronización de la termoeléctrica Antonio Guiteras de Matanzas en las últimas horas. Asimismo, se estima que este martes sincronice la unidad número 5 de la termoeléctrica Máximo Gómez Báez, de Mariel.
Con la incorporación de estas unidades se espera un punto de inflexión que permita un servicio más estable y la recuperación de una mayor población afectada en los próximos días.
Fuente: Declaraciones ofrecidas al sistema nacional de radio y televisión desde el despacho nacional de carga.