
La Habana, lunes 2 noviembre. El Sistema de Acueductos del país cierra la jornada del domingo con 2,7 millones de personas con afectación total o parcial en el servicio de agua por red, lo que representa un 34,5% de la población abastecida, según informó el ingeniero Alexis Acosta Cruz, vicepresidente del Grupo Empresarial de Agua y Saneamiento del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH).
En declaraciones a la emisión matutina de la radio cubana, Acosta Cruz explicó que aunque durante el fin de semana se logró una mejoría de 53.000 personas con respecto al día anterior, la situación "sigue siendo compleja" por el número significativo de afectados.
El 67% de las afectaciones en el abasto de agua se debe a la falta de electricidad, mientras que un 23% corresponde a roturas de equipos de bombeo. Esta realidad responde a que más del 85% de la infraestructura del sistema de acueductos —posiciones de bombeo, rebombeo, impulsores y redes— depende de la energía eléctrica.
El directivo precisó que el 60% de la afectación se concentra en cinco provincias: La Habana, que ya supera el medio millón de afectados, Matanzas, Holguín, Artemisa y Pinar del Río.
Durante el fin de semana se logró recuperar el equipo de Ciudamar, en el este de La Habana, así como Bello 6 y Rolando, en Matanzas. También se recuperó el equipo de Mango Carrizal de Guantánamo, en los talleres de San José.
Se continúa trabajando en el taller de Electromecánica de La Habana en la recuperación del equipo de Ullola, que abastece a Mulgoba en Boyero. En los talleres de San José también se labora en la recuperación de Villenes Expocuba, Musupero y Paquito Rosales, junto a un grupo de equipos planificados para esta semana, según detalló Acosta Cruz.
El ingeniero reconoció el trabajo conjunto entre el INRH, el Ministerio de Energía y Minas (MINEM), la Unión Eléctrica (UNE) y la OSDE para asegurar el servicio eléctrico a las principales fuentes de abasto, tanto en la capital como en el resto de las provincias. Sin embargo, advirtió que "a partir de la contracción de las capacidades de generación, la afectación se va incrementando".
En el momento de la entrevista, la disponibilidad del Sistema Eléctrico Nacional era de apenas 972 MW, por debajo de los 1.000 MW, lo que —subrayó— "provoca afectaciones altas que por supuesto inciden en la operación del sistema de acueductos".
Como nota positiva, Acosta Cruz destacó que el bombeo fotovoltaico está ajeno a estas afectaciones. Actualmente, más de 428.000 personas reciben agua mediante equipos de bombeo solar de cambio de matriz, y la población que recibe el servicio por gravedad tampoco siente el efecto de los apagones.
El directivo anunció además que estas tecnologías que aprovechan la irradiación solar se instalarán en las principales fuentes de abasto de la capital, como parte de un programa destinado a proteger las fuentes que tributan al sistema de Aguas de La Habana. De este modo, ante una interrupción eléctrica, la fotovoltaica permitiría cubrir las demandas de energía de esas posiciones de bombeo y la población no sentiría afectaciones en caudales, presiones ni volúmenes hídricos.
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