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La Habana, Matanzas, Artemisa, Pinar del Río y Santiago de Cuba: los territorios más afectados por el servicio de abasto de agua por red.

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Más de 2,2 millones de cubanos afectados por el abasto de agua debido a la crisis energética

La falta de electricidad y las roturas de equipos de bombeo inciden en el servicio, mientras el país busca alternativas como el bombeo solar y el abasto por gravedad.

El abasto de agua en Cuba continúa siendo uno de los servicios más golpeados por la crítica situación del Sistema Electroenergético Nacional (SEN). Así lo confirmó el ingeniero Alexis Acosta Cruz, vicepresidente del Grupo Empresarial de Agua y Saneamiento del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), durante una entrevista concedida a la revista y a la cadena nacional de radio.

Acosta Cruz informó que, al cierre de la jornada del día anterior, el 29% de la población cubana se encontraba afectada por el servicio de abasto de agua por red, ya sea de manera parcial o total. Esto representa alrededor de 2,2 millones de habitantes, concentrados principalmente en cinco territorios: La Habana, Matanzas, Artemisa, Pinar del Río y Santiago de Cuba, que agrupan el 54% de las afectaciones.

Dos causas fundamentales

El directivo explicó que predominan dos causas directas en esta situación. La principal es la falta de electricidad, que afecta a cerca del 90% de la población damnificada, es decir, aproximadamente 1,4 millones de personas. La segunda causa es la rotura de equipos de bombeo, que incide en un 25% de los afectados.

Esta realidad no es casual: más del 85% de la infraestructura de bombeo, rebombeo e impulsores en los sistemas de acueductos del país depende de la energía eléctrica que genera el SEN. Por ello, cualquier déficit en la generación eléctrica repercute de manera inmediata en el suministro de agua.

Alternativas para mitigar el impacto

Ante este panorama, el INRH ha implementado un grupo de iniciativas técnicas para llevar el vital líquido a la población, especialmente en provincias que cuentan con disponibilidad de agua. Según explicó Acosta Cruz, se buscan variantes que permitan "quitarle presión al sistema eléctrico nacional".

Una de las principales acciones es el programa de cambio de matriz energética en estaciones de bombeo, que ya cuenta con 852 instalaciones y beneficia a cerca de un millón de habitantes. A esto se suman las soluciones por gravedad, que aprovechan las condiciones topográficas de los territorios y la disponibilidad de recursos hídricos.

En lo que va de año, cerca de 60.000 personas se han beneficiado con estas alternativas, replicadas en todas las empresas del país. Los ejemplos más notables se encuentran en Guantánamo y Holguín, donde se concentran más de 50.000 beneficiados.

En Holguín, el abasto de agua a Cacocum se realiza mediante un bypass de trasvase desde la presa Guirabo, beneficiando a cerca de 10.000 personas. Asimismo, el abasto a Báguano desde la presa Tacajó favorece a unas 8.000 personas. Recientemente, estas soluciones se extendieron al poblado de Guatemala, en Mayarí, donde las comunidades en ruta y el propio poblado reciben agua por gravedad de la presa Mayarí.

En Guantánamo, la punta de Maisí recibe agua por gravedad desde la conductora de Maya, beneficiando a alrededor de 3.500 personas. En la propia ciudad de Guantánamo, los repartos Caribe y Obrero han eliminado los bombeos y rebombeos, recibiendo agua directamente de la presa Faustino Pérez, lo que beneficia a unas 25.000 personas.

Obras en ejecución

El vicepresidente del Grupo Empresarial de Agua y Saneamiento también se refirió a otras acciones que se encuentran en ejecución. En el municipio de San Cristóbal, Artemisa, se completan los recursos para mejorar el servicio a través del acueducto de La Tranquilidad, lo que beneficiaría a cerca de 4.000 personas una vez concluida la obra.

El bombeo solar como solución

Otro de los pilares de esta estrategia es la instalación de bombeos solares fotovoltaicos. Acosta Cruz destacó que medio millón de cubanos y cubanas ya se benefician con esta tecnología, instalada también en muchas zonas rurales apartadas.

Esta alternativa no solo mejora el abasto de agua y reduce la dependencia del SEN, sino que en muchos lugares ha permitido instalar cargaderos de pipas, lo que disminuye los recorridos y mejora los ciclos de abasto a las comunidades.

Un llamado a la comprensión

El funcionario subrayó que, a pesar de las dificultades, se trabaja de manera constante para garantizar el servicio. Sin embargo, reconoció que la situación energética del país, agravada por la falta de diésel para los motores, continúa siendo el principal obstáculo para restablecer la normalidad en el suministro de agua.

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